Invertir desde joven: El poder del interés compuesto
Foto: ConsumerfinanceAlbert Einstein llamaba al interés compuesto la octava maravilla del mundo: cuando inviertes temprano, tus ganancias generan sus propias ganancias y crean una bola de nieve financiera.
Cómo funciona la bola de nieve
Cada vez que la inversión genera rendimientos, esos rendimientos vuelven a invertirse y generan más rendimientos sobre lo ya ganado. Con el tiempo, la parte del crecimiento que proviene de las ganancias acumuladas supera a la del capital inicial.
Por qué el tiempo vale más que el dinero
La ventaja del interés compuesto no está en la cantidad que se invierte, sino en los años que se deja trabajar. Empezar joven con montos pequeños puede dar mejores resultados que empezar tarde con montos grandes.
La lectura práctica
la fórmula no exige ser millonario: solo exige tiempo. Cuanto antes se empiece —aunque sea con poco—, más cómodo será el retiro que espera al final del camino.


