El peso se fortalece 8 % en 2026: ¿buena noticia o moneda cara?
Foto: Diario LibreEl peso dominicano está en su mejor momento en años: acumula una apreciación del 8 % desde el cierre de 2025 y de 4.4 % en términos interanuales. El dólar, que en enero se vendía cerca de RD$63.50, ronda ahora los RD$59.74.
Para el Banco Central, no hay misterio ni intervención artificial: la moneda fuerte es el reflejo de una economía que recibe divisas de sobra.
Qué dice el Banco Central
La autoridad monetaria salió al frente del debate con un análisis técnico que rechaza que el peso esté sobrevaluado. Los argumentos:
- El dólar se ha depreciado 5.28 % en el mundo desde abril de 2025, así que buena parte del movimiento es global.
- Las fuentes estructurales de divisas —turismo, remesas, inversión extranjera y exportaciones— sostienen una oferta mayor que la demanda.
- La herramienta correcta para medir el equilibrio no es el popular Índice Big Mac, sino el Tipo de Cambio Efectivo Real (TCER), el estándar del Banco Internacional de Pagos. Y por TCER, el peso está alineado a sus fundamentos.
El lado incómodo de la moneda fuerte
No todo es celebración. Una apreciación sostenida tiene tres efectos que se sienten en la calle:
- A los exportadores les encarece vender afuera: reciben menos pesos por cada dólar que facturan.
- A los que viven de las remesas, el billete que llega de Nueva York rinde menos.
- Al turismo, le toca competir con destinos más baratos de la región.
En cambio, los importadores y los hogares que compran bienes dolarizados —del teléfono a la gasolina— salen ganando.
Por qué el peso no se dispara
La fortaleza de la moneda se apoya en una economía con viento a favor: el IMAE crece cerca de 4.7 % interanual, las reservas internacionales superan los US$15,800 millones —equivalente a seis meses de importaciones, por encima de lo que pide el FMI— y la tasa de política monetaria se mantiene en 5.25 %, anclando las expectativas de precios.
La cifra clave
RD$59.74 por dólar al cierre de julio, cerca de cuatro pesos menos que en enero. El debate no es si el peso está fuerte —lo está—, sino si el país sabe qué hacer con esa fortaleza.


