Vishing: cómo detectar la estafa telefónica a tiempo
Imagen: elDineroEl vishing combina “voice” (voz) y “phishing” (suplantación de identidad) y explota la confianza depositada en la comunicación humana, según la Superintendencia de Bancos. “Me robaron todo el dinero de mi cuenta”, lamentó un joven en un video que se hizo viral: los estafadores lo llamaron simulando ser su banco y le pidieron el número de su token.
Cómo opera el engaño
El criminal se hace pasar por empleado del banco, de un servicio técnico o incluso de la policía. Su objetivo es generar urgencia con frases como “hemos detectado un retiro sospechoso” para que la víctima entregue claves, números de tarjeta o confirme transferencias. Además, usan técnicas de “spoofing”: manipulan el identificador de llamadas para que parezca que la comunicación proviene realmente del banco. Una vez con los datos, vacían cuentas, solicitan préstamos a nombre del cliente o secuestran su banca en línea.
Las tres señales de alerta
La Superintendencia de Bancos destaca tres indicios casi infalibles: urgencia o presión —“tiene que hacerlo ahora mismo o perderá el dinero”—, solicitud de información sensible —claves, datos 3-D Secure, CVV, token— y horarios o formatos inusuales, como llamadas fuera del horario laboral.
Qué hacer si suena la alarma
Ante cualquier sospecha, colgar de inmediato y volver a marcar al número oficial del banco que aparece en la tarjeta, el sitio web o la aplicación. Nunca usar el número que dé el interlocutor ni el que muestre la llamada. La regla de oro: ninguna institución financiera solicitará contraseñas, códigos de verificación (OTP), el número completo de la tarjeta o el CVV por teléfono.
Cómo protegerse en el día a día
Las seis prácticas recomendadas son: mantener confidencialidad absoluta de los datos bancarios, verificar el remitente antes de abrir enlaces, activar alertas transaccionales para detectar movimientos no autorizados a tiempo, usar contraseñas robustas y únicas, evitar las redes wifi públicas para operar con el banco y reportar cualquier intento. Si ya se entregó información, el tiempo es crucial: llamar al banco para bloquear, cambiar contraseñas y presentar la denuncia ante la Procuraduría Especializada contra Crímenes y Delitos de Alta Tecnología (Pedatec).
La lectura práctica
La información bancaria vale tanto como el efectivo, y ningún banco la pedirá por teléfono. Desconfiar de los mensajes que exigen acciones inmediatas no es paranoia: es la primera línea de defensa contra el fraude.


