Elecciones 2026: cinco países de América Latina van a las urnas
Imagen: BBCCinco países de América Latina elegirán a sus presidentes en 2026, incluidos dos de las tres mayores democracias de la región por población: Brasil y Colombia. Los comicios se celebrarán bajo una fuerte polarización política y definirán el poder que mantendrá la izquierda a nivel continental, que hoy gobierna desde Brasilia y Bogotá.
El calendario electoral
La primera cita es en Centroamérica: Costa Rica vota el 1 de febrero, con eventual balotaje el 5 de abril. Le sigue Perú, el 12 de abril, con segunda vuelta prevista para el 7 de junio. Brasil y Colombia, los dos pesos pesados, celebrarán comicios presidenciales altamente polarizados entre bloques de izquierda y derecha. Haití completa el calendario en medio de su crisis de seguridad.
El factor Trump
Una pregunta adicional sobrevuela las urnas: ¿cuánto podrá influir en ellas el presidente de Estados Unidos? Donald Trump demostró en 2025 su voluntad de volcar el peso de su investidura y del Tesoro estadounidense en votaciones de la región. Lo hizo en las legislativas de Argentina y en las presidenciales de Honduras, al apoyar a fuerzas de derecha y advertir que recortaría la ayuda financiera si esas opciones eran derrotadas. En ambos países, como en Ecuador con la reelección de Daniel Noboa, las opciones respaldadas por Trump ganaron.
Un precedente sin parangón
“A un nivel sin precedentes desde el fin de la Guerra Fría, el gobierno de Trump y el propio presidente han puesto su dedo en la balanza para influir en los resultados electorales de América Latina”, dice Cynthia Arnson, experta en la región de la Universidad Johns Hopkins, a BBC News Mundo. Las elecciones de 2026 también se juegan en la economía: la región arrastra un crecimiento débil y el descontento con los oficialismos alimenta un voto de castigo.
La lectura práctica
América Latina define este año el rumbo de sus principales economías y de la integración regional. Los resultados en Brasil y Colombia, que concentran buena parte del comercio y la inversión regional, tendrán efectos en los costos de importación y en el flujo de remesas que llegan a países como República Dominicana. Lo que decidan las urnas latinoamericanas se sentirá mucho más allá de sus fronteras.


